jueves, 1 de octubre de 2009

Abaddon


Abaddon, El Destructor, archiduque de la Legión de Ébano, volvió a La Creación tras su exilio al infierno el primero de entre los archiduques.

Leer más...Fué invocado en el palacio de los acadios, hogar del Rey Sargón, por un selecto grupo de sacerdotisas, la Ur-Dalla (Hermandad de la aguja)

Su relicario fué un antiguo árbol de 10 metros, grbado con rostros horribles y surcado por vetas de madera petrificada. Tras la ceremonia, el suelo quedó empapado de la sangre de los animales sacrificados, y los cadaveres esparcidos por doquier.

De entre todos sus cultos, al que mas atención destinó fué al culto de Kybele. Asumió la apariencia de la salvaje y libidinosa diosa Kybele, llevando su imagen a las mentes de sus adoradores; piel de porcelana, ojos dorados, cabello azabache, y siemre presente "su" árbol sagrado. Los fieles hacían cualquier cosa para obtener el favor de su diosa.

Realizaban festivales orgiasticos entre sangre y vómitos. Los habitantes de los pueblos marcaban sus puertas con el símbolo de la diosa, y corrían al bosque a copular como bestias. Se arrancaban parte de su carne como comida para los leones, y se azotaban hasta arrancarse piel y carne con la que alimentar a sus hijos. Las mujeres jovenes eran enjauladas y colgadas en las plazas, donde los hombres las empalabran desde abajo para que su sangre cayaese sobre ellos.
Quienes se negaban a participar en los festejos eran perseguidos por los Galloi, los eunucos que eran el regimiento de élite de los sacerdotes de Kybele.

En el siglo V el culto creció espectacularmente, llegando a Grecia desde Asia Menor, y todavía existe, bajo la forma de grupos dispersos de adoradores.