jueves, 27 de junio de 2013

Llamas, azufre, y buena música; Demonios y juegos de rol (IV)


DUNGEONS & DRAGONS

Los demonios se encontraban entre los primeros monstruos que aparecían en la primera edición del juego. Hicieron su primera aparición en el suplemento Eldritch Wizardry (1976). En este libro aparecían los de demonios de tipo I, II, III, IV, V y VI, el súcubo y los dos primeros señores demoníacos, Orcus y Demogorgon.

Leer más...Desde el principio los demonios se convirtieron en poderosos adversarios de los personajes jugadores, villanos caóticos malignos por naturaleza, habitantes de una dimensión infernal conocida como el Abismo. Los demonios carecen de gobernantes, aunque existen poderosos señores demoníacos que de cuando en cuando consiguen suficiente poder para controlar ejércitos de demonios.

En el primer Manual de Monstruos (1977) se incluían los quasith, los manes (subdemonios), los súcubos, los vrock (demonio de tipo I), los hezrou (demonio de tipo II), los glabrezu (demonio de tipo III), los nalfeshnee (demonio de tipo V), los marilith (demonio de tipo V), los balor (demonio de tipo VI) y los señores demoníacos Demogorgon (Príncipe de los Demonios), Juiblex (El Señor sin Rostro), Orcus (Príncipe de los No muertos) y Yeenoghu (Señor Demonio de los Gnolls).
En suplementos posteriores como el Fiend Folio (1981) (donde aparecía por primera vez Lolth, la Reina Demonio de las Arañas), Lost Caverns of Tsojcanth (1982) y Manual de Monstruos II (1983) aparecían nuevos tipos de demonios y señores demoníacos.
El término “tanar’ri” apareció en la 2ª edición de las reglas de AD&D cuando las palabras “diablo” y “demonio” fueron eliminadas de todos los manuales de TSR. Los nombres alternativos presentados como sugerencias en el Manual de Monstruos se convertían en oficiales. Los términos “diablo” y “demonio” fueron restaurados con la publicación de la 3ª edición de D&D. El término “tanar’ri” también se conservó, pero aplicado específicamente a la clase predominante de los demonios.

En la 3ª edición se crearon tres clases de demonios:
-Obyrith: seres antiguos que raramente adoptan forma humana y cuyas formas caóticas pueden inducir la locura, similares a los Primigenios de H. P. Lovecraft. Unas pocas de las razas supervivientes son los draudnu, ekolids, laghathti, sybriexes, y uzollru. Con el tiempo alguno de los señores Obyrith han conseguido adoptar formas reconocibles como Pazuzu o la Noche Pálida. Otros señores obyrith son Obox-ob, Dagon, la Reina del Caos, Malgoth, Ugudenk, Bechard, Vroth-Khun, Ubotar y Cabiri. Muchos obyrith y sus señores murieron en sus guerras internas o masacrados por los Tanar’ri.
-Tanar’ri: en sus orígenes los tanar’ri eran una raza de demonios esclavos creados por los obyrith. Finalmente se rebelaron contra sus amos y mataron a muchos, convirtiéndose en los demonios dominantes en la dimensión del Abismo. La mayoría de los demonios conocidos son tanar’ri.
En su apariencia habitual los tanar’ri son los demonios clásicos, reflejos de crueldad, maldad y pecado. Aunque existen excepciones por lo general suelen adoptar formas humanoides. Existen muchas especies de tanar’ri entre los que se incluyen: adaru, alkilith, alu-fiend, anzu, armanite, arrow demon, babau, balor, bar-lgura, bulezau, cambion, cerebrilith, chasme, dretch, gadacro, glabrezu, goristro, hezrou, jarilith, jovoc, kastighur, kelvezu, klurichir, mane, marilith, maurezhi, molydeus, myrmyxicus, nabassu, nalfeshnee, orlath, palrethee, rutterkin, skurchur, solamith, sorrowsworn, succubus, turagathshnee, uridezu, vathugu, vrock, y yochlol.
-Loumara: Los loumara son una raza de demonios relativamente reciente, más joven que los tanar’ri. Como resultado, ninguno de ellos ha conseguido volverse lo suficientemente poderoso para ser reconocido como señor demoníaco. Por lo general se trata de criaturas inmateriales e invisibles, más parecidos a los fantasmas y no muertos que demonios. Todos pueden poseer los cuerpos de criaturas vivas.

Al margen de estas tres grandes razas existen varios tipos que no encajan en los tipos mencionados. También existen demonios elementales, surgidos de las almas heridas de la Guerra de la Sangre y que se parecen a los elementales que los engendraron.
En la 4ª edición de D&D el Manual de Monstruos diferencia a los demonios de los diablos. Los diablos son seres ambiciosos, sutiles y jerarquizados en los Nueve Infiernos, mientras que los demonios son fuerzas de destrucción caótica que viven en el Abismo. El Abismo fue creado por el dios Tharizdun que buscaba una fuente de poder y encontró un cristal que lo volvió loco y a partir del cual creó un reino de maldad en el plano del Caos Elemental.

Dungeons & Dragons no fue el único juego de rol en el que aparecieron los demonios, convirtiéndose en adversarios habituales en muchos juegos de fantasía. Como era de esperar, a medida que los juegos de rol adquirían mayor complejidad y sofisticación, con el tiempo pasarían de ser meros elementos de trasfondo y ambientación a convertirse en protagonistas y jugadores.

Por Magus


3 comentarios:

Kano dijo...

Buenas!

He llegado desde el TheFreakTimes, y me ha gustado la entrada.

Solo tengo una duda. Creo recordar que en D&D 3.0 ya diferenciaban entre los demonios y los diablos. Es posible que esté confundido, pero vamos, creo que era así.

Lord Tzimize dijo...

Puede ser, yo como master me quedé en Advanced, y lo que he jugado de 3.0 y 3.5 (4 no he tocado) bajo el principio de "lo que sepa mi personaje" nunca me he ojeado el compendio ni mis partidas han tocado infernalismo ni nada, puede ser como dices, Magus puede meter la pata en ese punto, Dungeons no es su fuerte hasta donde sé.

Le voy a dar media vuelta a eso a ver sin prisa, pero gracias por comentarlo en todo caso Kano.

Guy Fawkes dijo...

En tercera, que yo recuerde, principalmente se dividen en esos dos grupos:

Los Demonios (mayoritariamente los Tannar´ri), que se caracterizan por ser de alineamiento Caótico Malvado.

Los Diablos (mayoritariamente los Baatezu), que se caracterizan por ser de alineaminto Legal Malvado.

Tal como dices, Demonios y Diablos viven en dos "infiernos" separados (a su vez cada uno de ellos sobdivididos en planos o subniveles), con señores infernales y demás.

Eso es lo básico de infernales en D&D. Más allá de eso hay multitud de otros diferentes que no son ni diablos ni demonios, y deberías montar un simposio o unas jornadas dedicadas exclusivamente al tema, pues hay infernales en D&D a mansalva.

Personálmente, mis favoritos en D&D son los Rakshasas, a los cuales en el escenario de campaña de Eberron se les denomina "Los Señores del Polvo".