miércoles, 26 de junio de 2013

Llamas, azufre, y buena música; Demonios y juegos de rol (III)


LOS DEMONIOS EN EL CINE Y LA TELEVISIÓN

Desde los primeros diablos teatrales que aparecieron en las películas de George Meliès en los inicios del cine mudo, los demonios han ocupado un lugar en el séptimo arte. La primera película sobre demonios “Häxan” (1922) es realmente un documental sobre demonología y brujería, pero al contrario que otros monstruos, los demonios no encuentran un lugar consagrado en las películas de terror de principios de la primera mitad del siglo XX, y como mucho su influencia aparece de forma indirecta como presencias invisibles de aquelarres o el poder tras las acciones de los monstruos, pero su presencia directa es muy limitada y a menudo como parte de películas cómicas o con una versión amable y burlesca, procedente de los demonios del folklore popular.

Leer más...Por lo general la imagen de los primeros demonios del cine utiliza los elementos populares del folklore: hombres-cabra con cuernos y pezuñas, largas colas, piel roja y a menudo portando tridentes. Cuando intentan engañar a alguien a menudo se manifiestan como humanos normales o sólo se escucha su voz. En ocasiones su disfraz se adivina mediante su comportamiento o sus rasgos sibilinos, llegando al extremo de la parodia.

En las primeras películas de demonios, su papel de personificaciones del mal a menudo se utiliza como una tentación presentada a los protagonistas para mejorar sus vidas. Por ejemplo en “Bedazzled” (1967) y “Oh, God! You Devil!” (1984). En “Angel on My Shoulder” (1946) el Diablo utiliza el deseo de venganza de los humanos para sus propios fines.

Sin embargo, la introducción de los demonios como adversarios malignos y destructivos no surge hasta la segunda mitad del siglo XX, en gran parte debidos a la censura cinematográfica, proporcionado enemigos aterradores y virtualmente todopoderosos.
La primera gran película de este tipo y posiblemente una de las más destacadas, sino la más destacada del género por su influencia en la cultura popular y en las películas posteriores es “El exorcista” (1973), dirigida por William Friedkin y basada en la novela homónima (1971) de William Peter Blatty, supuestamente basada en el caso real de exorcismo de Robbie Mannheim. Se trata de la película de terror más taquillera de todos los tiempos.

A grandes rasgos la película trata de la historia de la posesión demoníaca de una niña, los intentos desesperados de su madre por salvarla y el exorcismo realizado por dos sacerdotes católicos.
La película comienza en una excavación arqueológica en Al-Hadar cerca de la antigua ciudad de Nínive en Iraq, donde el padre Lankester Merrin encuentra la estatua de una criatura bestial llamada Pazuzu.
A continuación la acción salta a Washington D.C., donde el padre Damien Karras comienza a dudar de su fe ante la enfermedad terminal de su madre. Al mismo tiempo la actriz Chris MacNeil comienza a percibir extraños cambios en su hija Regan, de doce años. Tras varias pruebas médicas con resultados negativos Regan es llevada a un psiquiatra, al mismo tiempo que comienzan a producirse fenómenos paranormales a su alrededor. Finalmente un doctor recomienda a la madre que recurra a un exorcista y desesperada, Chris recurre al padre Karras, que es sacerdote y psiquiatra. Tras un aterrador encuentro con Regan y a pesar de sus dudas, Karras decide pedir autorización a la Iglesia para celebrar el exorcismo.
El padre Merrin, que también es un experimentado exorcista, es llamado a Washington para ayudar al Padre Karras y juntos intentan expulsar al demonio del cuerpo de Regan. Merrin muere de un ataque al corazón y Karras termina desafiando al demonio a dejar a la niña y tratar de poseerle a él, suicidándose para terminar con la presencia diabólica. Regan recupera la salud y no parece recordar nada de lo ocurrido. Chris y Regan se marchan de Georgetown poco después.

El éxito de la película llevó al rodaje de dos secuelas: El Exorcista II: El Hereje (1977) y El Exorcista III: Legión (1990). En 1990 también apareció la parodia Reposeída, protagonizada por Linda Blair, la actriz protagonista de la primera película. En el año 2004 se rodó una precuela, El Exorcista: El Comienzo, basada en la juventud del padre Merrin en África. En 1980 se rodó “The Ninth Configuration”, ambientada en un manicomio y basada en otra novela de Blatty, que el autor considera la verdadera secuela de “El Exorcista”.
Como era de esperar, el éxito de “El exorcista” llevó a la aparición de diversas imitaciones. Apenas un año después, en 1974 apareció la película turca “Seytan” (Satán), prácticamente un remake turco de “El Exorcista”, escena por escena. Este mismo año la película alemana “Magdalena, vom Teufel besessen”, también introducía una historia que giraba en torno a un exorcismo.
En el año 2000 se rodó Possessed de Steven E. de Souza, una versión supuestamente basada en los mismos hechos que habían inspirado el libro original de Blatty.

En “La Profecía” (1976), dirigida por Richard Donner, aparece una pareja estadounidense, Robert Thorn y su esposa Katherine, cuyo hijo muere poco después de nacer en Roma. Para evitar un disgusto a su esposa Robert acepta sustituir al niño muerto por un huérfano sin decirle la verdad a su mujer. El niño recibe el nombre de Damien. Poco después Robert es nombrado embajador de los Estados Unidos en el Reino Unido.
Sin embargo, la infancia de Damien se ve rodeada de numerosos incidentes. Robert es advertido por un sacerdote de la peligrosidad del niño y decide investigar, descubriendo que Damien en realidad es el Anticristo. Aunque en principio reticente a creer en lo que ha descubierto finalmente decide aceptarlo y trata de acabar con él siguiendo un antiguo ritual.
Aunque el final de la Profecía quedaba abierto de forma que dio lugar a dos secuelas “La Maldición de Damien” y “El Final de Damien”, al principio se habían barajado varios finales alternativos, en los que Damien era destruido, pero sugiriendo su posible resurrección.

El éxito de “La Profecía” abrió un ciclo de películas de “niños demoníacos”, con mayor o peor fortuna como “Rosemary’s Baby”, “Holocaust 2000”, etc. En el año 2006 se realizó un remake de la película aprovechando su 30 aniversario. También se escribió una serie de cinco novelas.
A raíz del éxito de las películas mencionadas, la década de 1970 se convirtió en un período de salida para películas de demonios con mayor o menor éxito. En “Los chicos del maíz” (1984), se muestra la conversión de los niños de un pueblo en un culto demoníaco. “Las brujas de Eastwick” (1987) no es tanto una película sobre demonios como brujería, pero los elementos del pacto diabólico están presentes así como la irónica actuación de Jack Nicholson como el Diablo. En “La última tentación de Cristo” (1988), utilizando la pasión bíblica como trasfondo se muestra el enfrentamiento entre Jesucristo y Satán, mostrado como el tentador definitivo. “La Tienda” (1993), es un interesante escenario en la que el demonio aparece como un manipulador que se aprovecha de las mezquindades y deseos de un pueblo para extender el caos y el enfrentamiento entre sus habitantes. En “El abogado del diablo” (1997) un prometedor abogado se convierte en el objetivo de un carismático demonio que le garantiza el éxito a cambio de renunciar a sus principios. “Fallen” (1998) es una curiosa y sencilla historia en la que la búsqueda de un asesino en serie se convierte en un enfrentamiento con Azazel, un demonio que tiene la capacidad de poseer cuerpos. En “El fin de los días” (1999) los demonios intentan invadir la tierra aprovechando el cambio de milenio.

El siglo XXI ha sido prolífico en películas sobre demonios. Entre ellas destaca la adaptación al cine de “Constantine” (2005), un conocido personaje de cómic que camina al filo del infierno, luchando contra demonios y otras criaturas sobrenaturales. Asimismo, en este siglo se ha realizado la precuela de “El exorcista” (2004) y el remake de “La Profecía” (2006). En el año 2010 la película “Legión” presenta un escenario apocalíptico con la arquetípica guerra entre ángeles y demonios.

Aparte de su aparición paródica en series de dibujos animados como “South Park”, “Futurama”, “Vaca y pollo”, “Los Simpsons” y “Robot Chicken”, la presencia de los demonios en la televisión ha utilizado sobre todo las guerras entre ángeles y demonios como argumento. En la serie de Star Gate el extraterrestre Sokar asume la identidad de Satán para tomar el control de la galaxia.
En “Sobrenatural”, sobre todo a partir de la segunda temporada, la lucha contra los demonios adquiere el protagonismo recurrente de la trama, con la aparición de figuras como Azazel y Lilith y posteriormente Lucifer, introduciendo el conflicto con los ángeles.
En “Reaper”, Satán aparece como un caballero elegante y bromista, que utiliza a un chico vinculado por un pacto realizado por sus padres para perseguir a los fugitivos que frecuentemente escapan del infierno.
En la serie del “Doctor Who” aparece en el episodio “The Satan Pit” un demonio conocido como “La Bestia” que afirma ser la base subconsciente de los dioses infernales de las religiones de todo el universo.

Y como no podía ser de otra forma, los demonios terminarían abriéndose paso hasta los juegos de rol, apareciendo en sus inicios y jugando un inesperado papel en su popularidad, debido a las acusaciones infundadas de satanismo y adoración pagana que algunos extremistas religiosos han lanzado ocasionalmente contra ellos.

Por Magus