miércoles, 27 de noviembre de 2013

Crimen Sollicitacionis


“Si un sacerdote es acusado de solicitar sexo de parte de alguien que está tratando de dar su confesión, o si un sacerdote mantiene relaciones sexuales con otro hombre o con jóvenes de ambos sexos o animales brutos, el caso debe tratarse de la manera más secreta posible y la instrucción de los casos debe ser diligentemente almacenada en los archivos secretos de la curia bajo el rótulo de estrictamente confidencial, sin posibilidad de ser publicada ni tampoco podrán añadirse comentarios”. 

“La divulgación por parte del clero o de los denunciantes se considera merecedora de pena de excomunión”.

Este edicto fue promulgado el 16 de marzo de 1962 por el papa de la época, Juan XXIII. El documento se llamó “Crimen Sollicitacionis” y fue dirigido a todos los obispos del mundo. Muchos años después, el Prefecto del Santo Oficio y jefe de la así llamada “Congregación de la Fe”, bajo el pontificado de Juan Pablo II, ordena ocultar todos los casos de pederastia dentro de la iglesia; insta el traslado de los curas acusados de abusos sexuales a diferentes diócesis; cuando sea posible, se deberá llegar a acuerdos económicos con las víctimas de abusos y en los casos más extremos, se concederá refugio al abusador en el interior de la nación vaticana.

Leer más...El Prefecto además ordena que todos los nuevos casos de abusos sexuales que ocurran en cualquier parte del planeta, sean inmediatamente remitidos a sus oficinas para así tomar la mejor decisión sobre cómo proceder, cuidando por supuesto la integridad y buen nombre de la iglesia, pero nunca la integridad de las víctimas. El periódico The Observer publicó una carta firmada por este prefecto y enviada a todos los obispos católicos, en la cual pedía que los casos de abusos sexuales fueran llevados en secreto. El prefecto era Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI.

Por su parte la BBC emite un documental llamado “Abusos sexuales y el Vaticano” denunciando nuevamente, entre muchas otras infamias, el deseo de ocultar a la opinión publica los abusos sexuales perpetrados por los sacerdotes.